Las 6 habilidades de visión que todos los grandes atletas poseen

Cuando hablamos de la  excelencia atlética, el talento y la habilidad  se asocian a menudo a las habilidades visuales. ¿Con qué frecuencia has oído hablar sobre ” visión de cancha,” de un jugador de baloncesto, y sobre capacidad de un jugador de futbol para “ver todo el campo” o el  “ojo de pelotero en el plato”?

Buenas  habilidades visuales  son necesarios para la mayoría de los deportes, competitivos y no competitivos, y distintos deportes  tienen requerimientos específicos. Con la ayuda de buen equipo de pruebas de visión avanzados, los profesionales de la vista han preparado evaluaciones detalladas de las habilidades de visión para los atletas de todas las edades.

Así que cuando escuchas de  la gran visión de un atleta, es probablemente una o más de las siguientes habilidades de las que tienes que conocer:

  • Visión dinámica: la habilidad de ver mover objetos claramente. Un eficaz portero ver una bola que viene a gran velocidad hacia él tan claramente como una bola de estática, como si el tiempo se había detenido en ese momento.
  • Visión de seguimiento: la capacidad de rastrear una mudanza de objeto, no importa qué tan rápido se está moviendo. La diferencia entre visión de seguimiento y visión dinámica es que visión de seguimiento le permite seguir las huellas de objetos en movimiento.
  • Visión centrada: la habilidad de cambiar de foco rápidamente y con precisión entre los objetos a diferentes distancias. Por ejemplo, un vallista necesita ver todas 11 obstáculos en diferentes distancias claramente y con precisión.
  • Visión periférica: la capacidad de ver y observar por el rabillo del ojo al mirar un objeto fijo. En deportes de equipo como baloncesto o voleibol, un jugador debe ser capaz de ver a su compañero de equipo pasar  la bola incluso cuando la mirada de un oponente delante de él.
  • Regulación de enfoque: la capacidad para retener la coordinación de los ojos durante actividades de alta velocidad o bajo alta presión fisiológica.
  • Percepción de la profundidad: la capacidad de juzgar la distancia y la velocidad de los objetos con rapidez y precisión. Por ejemplo, un buzo debe juzgar la distancia de la superficie del agua con precisión para poder completar correctamente los movimientos de buceo.

Aunque nacemos con estas capacidades, hay formas de mejorarlas. Por ejemplo, viendo la televisión con la cabeza vuelta hacia la derecha, luego a la izquierda puede ayudar a enfocar la visión periférica. Realización de tareas simples a lo largo del brazo en vez de cerca puede mejorar la percepción de la profundidad. Consulte con su oculista para conocer otras maneras de entrenar sus ojos para cualquiera de estas habilidades.

Si usted está buscando para mejorar su rendimiento atlético, puede empezar con mejorar su visión.