La cura para los problemas comunes de la visión

The Cure for the Common Vision Problem

¿Le resulta difícil enfocar de cerca? ¿De lejos? ¿A cualquier distancia? No es el único. Y, en muchos casos, un par de anteojos o lentes de contacto pueden dar respuesta a su problema de la visión.

¿Últimamente se encuentra un poco fuera de foco? Está bien acompañado. Más del 75% de los estadounidenses necesitan corrección de la visión. Si bien un problema de la visión puede dificultarle sus actividades cotidianas, en muchos casos se puede corregir con anteojos o lentes recetados. A continuación, encontrará descripciones breves de algunos de los problemas de la visión más frecuentes que se pueden corregir con anteojos o lentes de contacto. Si en cualquiera de estos párrafos se describe la forma en que usted ve, asegúrese de programar un examen con su oftalmólogo hoy mismo. La ayuda puede estar a tan solo un par de lentes recetados de distancia.

Hipermetropía: las personas hipermétropes normalmente ven los objetos con claridad a la distancia, pero les resulta difícil o imposible enfocarlos de cerca. En los casos severos, enfocar objetos a cualquier distancia demanda un esfuerzo continuo. La hipermetropía puede interferir en la lectura, la escritura y en muchas tareas en primer plano que exigen motricidad fina, y puede provocar dolor de cabeza, fatiga y cansancio ocular.

La hipermetropía a veces se observa en bebés y niños menores de 8 años, pero a medida que sus ojos crecen, la afección puede desaparecer sola. La mayor parte de la hipermetropía se puede corregir con anteojos o lentes de contacto con convergencia, también conocidas como lentes convexas. Más gruesas en el centro y más finas en los bordes, estas lentes están diseñadas para converger la luz en el centro y mover el punto de foco hacia el frente para que la luz se enfoque sobre la retina en lugar de hacerlo por detrás.

Miopía: las personas miopes tienen dificultad para ver los objetos a una distancia. Su visión es clara de cerca, a veces hasta unas pulgadas o pies de distancia. Más allá de esa distancia, los objetos se hacen borrosos o quedan fuera de foco. La miopía interfiere en muchas de las actividades cotidianas, como conducir, asistir a clases, practicar deportes y hasta reconocer a amigos a cierta distancia. Es más, puede causar mucho cansancio ocular, fatiga y dolor de cabeza.

La miopía a menudo se observa en niños menores de 12 años. Puede empeorar con la edad hasta principios de la adultez, cuando normalmente se estabiliza. Para corregir la miopía, se utiliza una lente o lentes de contacto cóncavos, o más delgados en el centro que en los bordes, para desviar la luz del centro de la lente y mover el punto de foco de la luz hacia atrás para que llegue a la retina.

Presbicia: ¿ahora le cuesta más leer su revista favorita? No se preocupe. La presbicia es una afección relacionada con la edad. Les pasa a todos. A medida que se aproxima a los 40 o 50 años, quizás le resulte más difícil enfocar los objetos que están cerca, como las letras de los libros o las revistas, especialmente cuando la luz es baja. La presbicia que no se trata puede provocar dolor de cabeza y fatiga ocular cuando se realizan trabajos que requieren ver de cerca. Si bien la presbicia comparte algunos síntomas de la hipermetropía, no es lo mismo. La hipermetropía es consecuencia de la irregularidad en la forma del ojo, mientras que la presbicia se produce cuando el cristalino del ojo se vuelve menos flexible, incluso en ojos con la forma correcta. La presbicia se puede corregir con anteojos de leer, bifocales o multifocales, o con lentes de contacto bifocales o multifocales. Los lentes de contacto multifocales le permiten ver de cerca y de lejos con cada ojo. Los lentes de contacto normales también pueden corregir el problema a través de la “monovisión”, donde un ojo tiene un lente de contacto graduado para ver de cerca y el otro tiene un lente de contacto graduado para ver de lejos. Según el alcance de la monovisión, quizás todo lo que necesite sea un solo lente de contacto.

Astigmatismo: si tiene problemas para enfocar a cualquier distancia, quizás tenga astigmatismo, una afección común que afecta a muchas personas, tanto a niños como adultos. Las personas que tienen astigmatismo tienen la visión borrosa o distorsionada a toda distancia, lo que varía según la intensidad del astigmatismo. A menudo también son miopes o hipermétropes.

El astigmatismo puede interferir en las actividades cotidianas que requieren ver de lejos, como leer los carteles de las calles, así como en las actividades que requieren ver de cerca, como leer una revista. El astigmatismo que no se trata puede provocar dolor de cabeza, fatiga, necesidad de entrecerrar los ojos y dolor en los músculos alrededor de los ojos.

Hay dos tipos de astigmatismo. El primero, denominado corneal, tiene lugar cuando la forma de la córnea es más ovalada que redonda. La luz que ingresa en el ojo astigmático tiene dos puntos de enfoque que pueden estar borrosos, en lugar de un solo punto de enfoque nítido en la retina como un ojo normal. El segundo, denominado lenticular, se produce como consecuencia de la curvatura irregular del cristalino del ojo. Ambos tipos pueden darse al mismo tiempo.

La mayoría de los casos de astigmatismo se pueden tratar con anteojos o con lentes de contacto diseñados especialmente, que son más gruesos en la mitad de la lente y más finos en los bordes. Como las personas con astigmatismo pueden tener miopía o hipermetropía, esos lentes de diseño especial también se pueden utilizar para corregir cualquiera de esas dos afecciones. Un profesional de atención oftalmológica autorizado puede ayudarle a elegir los anteojos adecuados que se adapten a sus necesidades. Si le interesan los anteojos o lentes de contacto diseñados específicamente para tratar el astigmatismo, hable hoy mismo con el profesional de atención oftalmológica que lo atiende.

Información del artículo cortesía de Johnson & Johnson Vision Care Inc., fabricantes de los lentes de contacto de la marca ACUVUE®. Visite www.acuvue.com para obtener más información.

ACUVUE® es una marca comercial de Johnson & Johnson Vision Care, Inc.© Johnson & Johnson Vision Care, Inc. 2013.

Fuentes consultadas:
Johnson & Johnson, “Astigmatism,” 2010, Disponible en https://www.acuvue.com/about-astigmatism.
Johnson & Johnson, “Farsightedness (hyperopia),” 2010, Disponible en https://www.acuvue.com/nearsightedness-and-farsightedness.
Johnson & Johnson, “Presbyopia,” 2010, Disponible en https://www.acuvue.com/presbyopia.
Vision Council of America y Jobson Vision Watch, 2006.

ADVERTENCIA: Los lentes de contacto con absorción de rayos UV NO reemplazan a los anteojos protectores con absorción de rayos UV, como gafas o anteojos de sol con absorción de rayos UV, porque no cubren completamente el ojo y el área circundante. Debe seguir usando los anteojos con absorción de rayos UV según las indicaciones. NOTA: La exposición a largo plazo a la radiación UV es uno de los factores de riesgo asociados con las cataratas. La exposición se basa en una serie de factores como las condiciones medioambientales (altitud, geografía, nubosidad) y factores personales (proporción y naturaleza de las actividades al aire libre). Los lentes de contacto con bloqueo de rayos UV ayudan a brindar protección contra la radiación UV dañina. Sin embargo, no se han realizado estudios clínicos para demostrar que el uso de lentes de contacto con bloqueo de rayos UV reduce el riesgo de desarrollar cataratas u otros trastornos oculares. Consulte a su profesional de atención oftalmológica para obtener más información.

Información importante para los usuarios de lentes de contacto: un profesional de atención oftalmológica determinará si los lentes de contacto son la opción adecuada para usted. Si bien es poco frecuente, se pueden producir problemas oculares graves con el uso de lentes de contacto. Para evitar estos problemas, siga el cronograma de uso y reemplazo y las instrucciones para el cuidado de los lentes que le brinda su oftalmólogo. No utilice lentes de contacto si tiene una infección ocular o siente molestias en los ojos, produce una cantidad excesiva de lágrimas, sufre cambios en la visión, tiene enrojecimiento u otros problemas en los ojos. Si tiene alguno de estos problemas, comuníquese con su oftalmólogo de inmediato. Para obtener más información sobre el uso, el cuidado y las medidas de seguridad pertinentes, hable con su profesional de atención oftalmológica.